Revista Colombiana de Cirugía Plástica y Reconstructiva

Revista Colombiana de Cirugía Plástica y Reconstructiva

DoctorJorge Arturo Díaz ReyesEditorRevista Colombiana de Cirugía Plástica y ReconstructivaSociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y ReconstructivaEstimado doctor:Me agrada enviarle una noticia (no propiamente un artículo científico) sobre el ébola. Muchos médicos no tienen una idea clara de...

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Journal Title: Revista Colombiana de Cirugía Plástica y Reconstructiva
Author: Jorge Arturo Díaz Reyes
Language: Spanish
Get full text: http://www.ciplastica.com/ojs/index.php/rccp/article/view/12
Resource type: Journal Article
Source: Revista Colombiana de Cirugía Plástica y Reconstructiva; Vol 22, No 1 (Year 2016).
Publisher: Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva
Usage rights: La reproducción de los artículos deberá contar con aprobación del editor y crédito a la Revista.
Categories: Health Sciences, Social Sciences/Humanities --> Health Care Sciences --AMP-- Services
Health Sciences --> Surgery
Social Sciences/Humanities --> Art
Abstract: DoctorJorge Arturo Díaz ReyesEditorRevista Colombiana de Cirugía Plástica y ReconstructivaSociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y ReconstructivaEstimado doctor:Me agrada enviarle una noticia (no propiamente un artículo científico) sobre el ébola. Muchos médicos no tienen una idea clara de la grave epidemia que se avecina. Es calificada por la organización Mundial de la Salud como la más seria después del SIDA.Un abrazo,Dr. Felipe Coiffman, FACS* Alerta: el Ébola pisó tierras de Colón. Hace pocos años solo los muy estudiosos de la geografía, sabían que Ébola era el nombre de un pequeño río de la República Democrática del Congo, en el centro de África. Pero cuando en el año 1976 murió en el pueblo de Yambuku (Congo) un hombre de una rara fiebre hemorrágica, el mundo científico se alertó. El causante era un virus que luego se llamó virus del Ébola.Este hombre había comprado un murciélago frugívoro. En su casa fue cocinado y comido por toda la familia. Días después murieron todos. A partir de allí la epidemia se propagó por todo el pueblo. Hoy, cerca de 4.000 personas en el mundo han sido víctimas mortales del virus, incluyendo un caso en Estados Unidos, dos en España y uno en Brasil. Solo uno de cada diez pacientes infectados sobrevive. Mal contados, los infectados se acercan a los 20.000, especialmente en las repúblicas africanas del oeste.Un virus es una partícula de ADN (ácido desoxirribonucleico) o de ARN (ácido ribonucleico) que no mide más de 300 nanómetros. Recordemos que un nanómetro es una milmillonésima parte de un metro. Por tal razón, solo son visible con microscopios electrónicos. Los virus no se pueden clasificar ni como substancias vivas ni como substancias muertas, pues no tienen cerebro, ni tubo digestivo, ni órganos. Simplemente se replican a una velocidad increíble y destruyen a las células vivas que contactan. Posiblemente los virus existen desde hace 4.500 millones de años, cuando se formó la tierra, pero se vuelven, con el tiempo, patógenos infectantes de plantas y animales, incluyendo el hombre. Algunos son comunes y relativamente benignos cuando producen la gripa, los herpes, las verrugas, etc., p ero otros son agresivos y mortales. El virus de la gripa española, en el año 1919 produjo cerca de veinte millones de muertes. El del SIDA ha producido más de treinta millones de víctimas mortales en el mundo.El virus del Ébola tiene como huésped natural a los murciélagos que se alimentan de frutas. En ellos no se desarrolla la enfermedad. Cuando un animal sensible come la fruta contaminada por la saliva del murciélago, se contamina. Por ejemplo, los gorilasson sensibles a este virus. Cerca de ocho mil han muerto.La epidemia del Ébola fue calificada por la Organización Mundial de la Salud, como la más grave, solo comparada con la del SIDA que estalló en la década de los ochenta. Su propagación ha sido incontenible, a pesar de los esfuerzos médicos.El contagio del Ébola se hace solamente por contacto directo, no por vía aérea. Los fluidos corporales contienen el virus: la saliva, las heces, la orina, la sangre, el vómito, el semen, el sudor, las lágrimas, etc. También la carne contaminada lo transmite. Sus síntomas son claros.Aparecen entre 2 y 21 días después de la contaminación. Comienza con un simple dolor de cabeza y falta de apetito. Luego viene la fiebre, el vómito, el dolor estomacal, la diarrea, los dolores musculares y articulares, el decaimiento y por último un sangrado generalizado: encías, nariz, recto, etc., y la muerte. Desafortunadamente, solo un 15% de la población es inmune a la enfermedad, por razonen de sus defensas naturales.En una conferencia que presenté en la Academia Nacional de Medicina y que titulé: “¿Cómo y cuándo desaparecerá el género humano?”, analizaba que una posibilidad era la llegada de un virus terrestre o extraterrestre contra el cual no habría cura.¿Qué han hecho las autoridades sanitarias hasta ahora? Los países más afectados de África, se quejan de que occidente no ha hecho lo suficiente. Sin embargo, la Cruz Roja Internacional, los Médicos sin fronteras y la Organización Mundial de la Salud, han enviado 3.000 especialistas a los países más afectados: Guinea, Sierra Leona, Senegal, Liberia, Zaira, Congo y Nigeria. A todos los pasajeros procedentes de estos países se les examina y se les sigue de cerca. Si a los 21 días de haber estado en sitios de posibles contactos no presentan síntomas, se les declara libres de Ébola. Todo un ejército de valientes médicos y virólogos trabajan incansablemente para encontrar una cura y una vacuna contra el mal. Hasta ahora no se ha descubierto nada realmente efectivo.En Estados Unidos desarrollaron dos drogas prometedoras: la ZMpp y la TKM.ebola. Están hechas con anticuerpos monoclonales extraídos de ratones de laboratorio que han sido contaminados con ARN del Ébola. Una vacuna se está estudiando a partir del virus modificado de la estomatitis vesicular. Se están haciendo ensayos para remover el gen VP30 que es el responsable de la replicación del virus del Ébola.El Banco Mundial destinó 400 millones de dólares y el Fondo Monetario Internacional aportó otros 130 millones de dólares en asistencia financiera de emergencia. Todos los países del mundo están en alerta roja contra este flagelo que se está extendiendo de manera exponencial.