Había una vez un sistema de bancos privados emisores de billetes. México, 1897-1910

Había una vez un sistema de bancos privados emisores de billetes. México, 1897-1910

El artículo propone determinar si los bancos emisores mexicanos de fines del siglo XIX y comienzos del XX constituyeron un sistema estable. Los resultados muestran que existió un límite al volumen de billetes que Banamex –el banco privilegiado más importante– puso en circulación, lo cual contribuyó...

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Título de la revista: Historia Mexicana
Autor: Mónica Gómez
Palabras clave:
Palabras clave traducidas:
Idioma: Español
Enlace del documento: https://historiamexicana.colmex.mx/index.php/RHM/article/view/306
Tipo de recurso: Documento de revista
Fuente: Historia Mexicana; Vol LX, No 4 (Año 2011).
DOI:
Entidad editora: El Colegio de México
Derechos de uso: Reconocimiento - NoComercial - SinObraDerivada (by-nc-nd)
Materias: Ciencias Sociales y Humanidades --> Historia
Resumen: El artículo propone determinar si los bancos emisores mexicanos de fines del siglo XIX y comienzos del XX constituyeron un sistema estable. Los resultados muestran que existió un límite al volumen de billetes que Banamex –el banco privilegiado más importante– puso en circulación, lo cual contribuyó a la estabilidad del sistema. Asimismo, el sistema pudo sortear el pánico, provocado por la crisis mundial de 1907-1908, sin pérdida para el público bancario y sin costo fiscal. Ello ocurrió gracias a la ayuda financiera brindada por Banamex y el Banco Central Mexicano –una mutualidad interbancaria–, y a la intervención oportuna del Estado.
Resumen traducido: This paper seeks to establish whether the Mexican issuing banks of the late 19th and early 20th centuries constituted a stable system. The results show that there was a limit to the volume of bills that Banamex –the most important privileged bank– issued, which contributed to the system’s stability. In the same way, the system was able to survive the panic caused by the world crisis of 1907-1908 without losses for banking customers or fiscal costs. This was possible thanks to the financial aid offered by Banamex and the Banco Central Mexicano –a mutual benefit interbank society–, and to the timely government action.